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Anorexia y bulimia
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Cómo abordar los trastornos del comportamiento alimentario (T.C.A.) desde la
Farmacia Comunitaria.
Los T.C.A son un grupo de enfermedades que engloban anorexia
y bulimia nerviosa, así como otras disfunciones relacionadas.
Ni la edad (el 75% de niñas menores de 12 años han hecho algo
para intentar adelgazar) ni una condición especial (en otro estudio se
detecta que un 64% de monjas con una edad media de 47 años refirieron
desear estar más delgadas y un 47% consideraban su peso como excesivo)
son suficientes como para hallarse libres de estos T.C.A..
La anorexia nerviosa NO es una patología en aumento (1% de la
población anual) sin embargo si parece serlo la bulimia.
NO son enfermedades ligadas a factores culturales, ni exclusivas de nuestro
tiempo (se describe en ciertas publicaciones inglesas desde 1873).
NO solo afecta a jóvenes de clase social media-alta, sino que
afecta a una población más general, aunque si es cierto, que son
muchos los factores socioculturales que favorecen que la delgadez corporal se
asocie a, autoestima alta, belleza y facilidad para conquistar.
NO son trastornos de origen exclusivamente psiquiátrico, siguen
patrones genéticos. Existe una estrecha relación entre ansiedad,
estrés y trastornos de la alimentación.
NO existen estudios serios que demuestren que una buena educación
nutricional prevenga de los T.C.A.
Se trata de ENFERMEDADES GRAVES, que tienen fácil solución
y que dejan de serlo si se tratan adecuadamente.
Entre los factores socioculturales que inciden sobre la anorexia y bulimia podemos
citar:
- Los medios de comunicación social.
- La moda y la dificultad para conseguir tallas adecuadas.
- Exhibición pública del cuerpo.
- Aparición de una publicidad exageradamente desmesurada que nos induce a adelgazar.
- Transmisión oral de dietas entre ciertos colectivos.
- Exigencia de una determinada presencia física a nivel social y para acceder
a ciertos puestos de trabajo.
- Ejercicio físico que implica cierto sufrimiento para conseguir ese cuerpo 10.
- Sobrepeso socialmente asociado a desprestigio.
- Gran divulgación que alarma sobre los peligros de la obesidad y contrariamente
no lo hace sobre los peligros de la inanición y del infrapeso.
- Cambios en el papel social de la mujer.
- Determinados deportistas han asociado erróneamente la delgadez al rendimiento.
Papel de la Farmacia Comunitaria en los trastornos del comportamiento alimentario
- Controlar la venta masiva de productos adelgazantes.
- Controlar a pacientes que se pesan con excesiva frecuencia.
- Exigir receta siempre (laxantes, diuréticos, .....) y sospechar
de los pacientes que hagan un uso reiterado de estos preparados con una ausencia
de una patología propia de ellos.
- Vigilar muy de cerca los preparados magistrales, procurando que las
recetas cumplan con todos los requisitos (nunca se deben admitir mezclas de
principios activos que deban formularse por separado).
- No exponer carteles, expositores o dibujos en los que se presente
una imagen corporal excesivamente delgada.
- Colaborar en campañas que favorezcan una alimentación
equilibrada.
- Intentar realizar una detección precoz del problema, poniéndonos
en contacto con la familia cuando sea necesario.
- Apoyar a la familia y ayudar a tomar decisiones terapéuticas
correctas, enviándole al especialista más adecuado o a asociaciones
de enfermos.
La farmacia por su accesibilidad, puede ser un excelente centro de información
y detección para este tipo de enfermedades, pero nunca ser el sustituto de una
unidad especializada.
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