Inicio > Nuestros consejos > Embarazo > Antiinfecciosos, vía general
 
o Inicio
o La Farmacia
o Nuestros consejos
Estreñimiento
Anorexia y bulimia
Cefaleas
Antibióticos
Embarazo
Lactancia
Hipérico
Conjuntivitis
Obesidad
Fotoprotección
o Catálogo online
o Farmacias de Guardia
o Farmalinks
o ISO 9001
o Consultas
Antiinfecciosos, vía general

1.5.7. Antiinfecciosos, vía general


1.5.7.1. Antibacterianos
Tetraciclinas
: en general, están contraindicadas durante el embarazo (Categoría D). Todas ellas (doxiciclina, minociclina, oxitetraciclina y tetraciclina) son capaces de atravesar la barrera placentaria, depositándose en los huesos y dientes fetales, produciendo una coloración grisácea permanente en los dientes, así como la inhibición del crecimiento óseo, hipospadias, hernia inguinal e hipoplasia de las extremidades.
Cloranfenicol (Chemicetina®, Chloromycetin ®, Normofenicol INY®): alcanza concentraciones fetales equivalentes al 50% de las maternas.
Aunque el feto (a diferencia de los niños prematuros) no está expuesto al riesgo de “síndrome gris” (letargia, rechazo del alimento, vómitos, distensión abdominal, taquipnea, hipotensión arterial, acidosis metabólica y cianosis, debido a su incapacidad de glucuroconjugar el fármaco), generalmente se prefiere el empleo de otros antibióticos (Categoría C).
  Penicilinas: presentan un amplio margen de seguridad, tanto para la madre como para el feto (Categoría B). El único riesgo viene determinado por la posible existencia de alergia materna y/o fetal.
  Cefalosporinas: tienen un margen de seguridad similar al de las penicilinas (Categoría B) y pueden ser utilizadas en el tratamiento de infecciones fetales de origen bacteriano, ya que alcanzan concentraciones fetales significativas (10-130% de las maternas).
  Macrólidos: eritromicina, roxitromicina, etc., difunden a través de la placenta humana; sin embargo, se los considera como de uso relativamente seguro en el embarazo (Categoría B).
  Lincosánidos: tanto clindamicina como lincomicina presentan un margen de seguridad aceptable en el embarazo (Categoría B), alcanzando concentraciones fetales equivalentes a un 50% de las maternas. Algunos autores recomiendan restringir su uso exclusivamente para procesos graves, debido al riesgo materno de colitis pseudomembranosa.
  Aminoglucósidos: atraviesan la placenta, pudiendo acumularse en los tejidos fetales, lo que supone cierto riesgo de nefro y ototoxicidad (sobre todo con estreptomicina y kanamicina); sin embargo, el riesgo real es menor, especialmente para algunos de los antibióticos como amikacina, gentamicina y netilmicina (Categoría C).
Sulfamidas: su uso está contraindicado en el tercer trimestre del embarazo (Categoría D), debido al riesgo de kernicterus en el recién nacido.
Este cuadro patológico es debido al desplazamiento de la bilirrubina de su unión con la albúmina plasmática, por parte de la sulfamida.
Esto produce niveles sanguíneos elevados de bilirrubina libre, que puede atravesar la barrera hemato-encefálica fetal, uniéndose a estructuras neuronales de los ganglios basales.
Fluoroquinolonas: aunque no se han observado efectos teratogénicos en animales para la mayoría de ellas, sí se ha registrado la aparición de artropatías en animales en fase de desarrollo, motivo por el que se desaconseja formalmente su uso en mujeres embarazadas.

1.5.7.2. Antituberculosos
  Isoniazida (Cemidon®, Rimifon®): se incluye en la Categoría C de la FDA. No hay ensayos adecuados y controlados, pero se ha empleado para el tratamiento de la tuberculosis en embarazadas asociada a rifampicina y/o etambutol. No se recomienda el tratamiento profiláctico durante el embarazo; sin embargo, muchos expertos consideran éste adecuado en aquellas pacientes positivas al test de la tuberculina y que, aunque no padezcan tuberculosis clínica, son propensas a una infección reciente o presentan condiciones médicas de alto riesgo (especialmente VIH positivas), en las que se comenzaría después del primer trimestre, o bien, cuando se determine la infección.
  Etambutol (Etambutol Llorente®, Myambutol ®): no hay estudios adecuados y controlados sobre el uso de etambutol (combinado con isoniazida o con isoniazida y rifampicina) en humanos. No obstante, no se han registrado efectos adversos sobre el feto en mujeres embarazadas (Categoría B). La asociación etambutolisoniazida se considera de elección en el tratamiento de la tuberculosis en mujeres embarazadas.
  Rifampicina (Rifagen®, Rifaldin®, Rimactan ®) (Categoría C): teratógena en roedores, se han descrito algunos casos aislados en humanos de anencefalia, hidrocefalia y malformaciones en las extremidades. Por ello, su uso durante el embarazo sólo está justificado como agente antituberculoso junto con isoniazida y añadiendo etambutol en caso de resistencia.

1.5.7.3. Antifúngicos
Anfotericina (Abelcet®, Ambisome®, Amphocil ®, Fungizona endovenosa®): la anfotericina difunde a través de la placenta, alcanzando concentraciones fetales equivalentes al 33% de las maternas, sin que se hayan registrado efectos teratogénicos en animales (Categoría B). Su uso en seres humanos se debe restringir exclusivamente a situaciones de especial gravedad, habida cuenta de su elevada nefrotoxicidad.
Griseofulvina (Fulcin®, Greosin®): la griseofulvina es teratógena en animales de experimentación (Categoría C) por lo que, considerando su limitada utilidad terapéutica, se considera contraindicada en embarazadas.

1.5.7.4. Antivirales
La mayoría son teratógenos y/o embriotóxicos en animales de experimentación. No se recomienda su uso, salvo en cuadros de extrema gravedad.
La utilización de zidovudina en pacientes embarazadas con Sida está sometida a una fuerte controversia, ya que para algunos especialistas es preferible asumir los posibles riesgos fetales, mientras que otros consideran que el fármaco no previene, de forma eficaz, la transmisión materno-fetal del VIH. La ribavirina es especialmente teratógena (Categoría X).

©2002 Jesús Alberto Núñez Babarro