El estrés (58,6%), la alteración del ritmo de sueño (35,1%), el ayuno prolongado (16,7%) y el consumo de alcohol (10,6%), principales desencadenantes de esta dolencia, que supone un coste anual de 2.000 millones de euros.
La prevalencia de la migraña asciende al 12-13%, porcentaje que se eleva al 17-18% en las mujeres, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), que estima que esta enfermedad conlleva la pérdida de 8-16 días de trabajo al año por paciente, lo que supone un coste anual de 2.000 millones de euros. Hoy, 12 de septiembre, se celebra el día europeo de acción contra la migraña.
Tal como asegura el Dr. Samuel Díaz Insa, coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la SEN, «las crisis migrañosas son muy incapacitantes e imprevisibles, y suelen afectar a personas que se encuentran en el periodo de mayor productividad laboral».
El 42,5% de los pacientes de migraña sufre discapacidad de moderada a grave. A pesar de ello, un 20-25% de las personas que padecen migraña nunca ha consultado su dolencia con el médico y un porcentaje aún mayor (un 50%) abandona el seguimiento tras las primeras consultas. Además, y según un estudio presentado en la última Reunión Anual de la SEN, un 14% de los pacientes ni siquiera llega a comprar los medicamentos que se les receta.
“Es muy importante diagnosticar los casos de migraña adecuadamente, no solo porque automedicarse o seguir un tratamiento inadecuado puede llevar a cronificar más el problema, sino porque varios estudios han relacionado la migraña con la depresión, con ansiedad o con un ligero aumento del riesgo cardiovascular”, explica el Dr. Díaz Insa.
Fotofobia y sonfobia
Por lo general, la migraña se manifiesta en un solo lado de la cabeza aunque posteriormente puede generalizarse a ambos lados, es pulsátil en el 85% de los episodios, y aumenta con la actividad física o el simple movimiento de cabeza. Casi el 90% de los pacientes experimentan náuseas y más de un 75% refieren durante las crisis una hipersensibilidad a los estímulos sensitivos que se expresa como fotofobia, sonofobia e intolerancia a estímulos olfatorios.
Recientemente, un equipo español ha identificado los cuatro genes que predisponen a sufrir cerca del 70% de los casos de migraña más común, pero los factores desencadenantes de las crisis son los ambientales. El estrés emocional es el desencadenante más frecuente (58,6% de los casos), seguido de la alteración del ritmo de sueño (35,1%) o de factores dietéticos como ayuno prolongado (16,7%), consumo del alcohol (10,6%) o la determinada ingesta de alimentos (10,5%). En el caso de las mujeres, un 50,9% de las pacientes refieren la aparición de las crisis coincidiendo con el ciclo menstrual; además, los anticonceptivos orales suelen ser un factor de agravamiento.