
Identificar marcadores predictivos de respuesta en función de la mutación de ciertos genes abre la puerta a tratamientos personalizados más efectivos
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El cáncer colorrectal es responsable de cuatro de cada diez muertes que se producen en España, de ahí la importancia de que los pacientes que sufren esta enfermedad se sometan a las pruebas para la determinación del gen KRAS, con el fin de saber si podrían optar a un tratamiento personalizado más efectivo.
Las mutaciones de este gen están presentes en el 30 al 45% de los casos de este tipo de cáncer, según datos de la Sociedad Americana de Oncología Clínica, de ahí que su recomendación sea analizar el estado mutacional del gen KRAS en todos los pacientes con cáncer colorrectal metastásico, que sean candidatos a recibir un tratamiento basado en anticuerpos anti-EGFR, ya que es un factor predicitivo de la respuesta al tratamiento. Así los pacientes con tumores KRAS nativo presentan una mejor tasa de respuesta y una mayor supervivencia.
En España, esta terapia a la medida de los genes del paciente con cáncer colorrectal se lleva a cabo a través del proyecto Determina KRAS, liderado por la compañía químico farmacéutica alemana Merck. Existen cinco centros de referencia españoles integrados en él: el Hospital Clínico San Carlos en Madrid, el Hospital General de Valencia, el Carlos Haya de Málaga, el Vall d’Hebron de Barcelona y la Clínica Universidad de Navarra.
En qué consiste
Para conocer el estado mutacional del gen se realiza un test genético con una parte de la muestra tumoral que se le extrae al paciente para el diagnóstico de la enfermedad, por lo que la determinación del estado mutacional del gen KRAS no supone una intervención adicional. Antes de que comience el proceso de determinación en sí, se lleva a cabo un control exhaustivo de calidad: un patólogo se encarga de analizar la muestra de tejido canceroso extraída al paciente para confirmar si, tal como se sospecha, presenta células tumorales. A continuación, se purifica el ADN tumoral de la muestra con el fin de prepararlo para la realización del test.
El siguiente paso consiste en hacer ese test de alta sensibilidad de KRAS, mediante la técnica conocida como PCR en tiempo real. De esta manera, se sabe si el tumor del paciente es KRAS nativo o KRAS mutado y así se puede seleccionar el tratamiento dependiendo del estado del gen. El enfoque terapéutico de este tipo de tumor evita efectos secundarios innecesarios y optimiza los recursos.
Tras dos años de andadura, cerca de 18.500 pacientes con cáncer colorrectal metastático se han sometido a la determinación del gen KRAS en España: «Estamos muy orgullosos de la evolución del proyecto, aunque todavía queda camino por recorrer, hasta que todos los pacientes diagnosticados con cáncer colorrectal metastásico puedan acceder a la determinación del gen KRAS», valora el doctor José Cabrera, director médico de Merck.
El profesor Eduardo Díaz Rubio, jefe del Servicio de Oncología Médica del San Carlos, añade: «La selección de los pacientes con cáncer colorrectal metastático, según su estatus KRAS, es realmente necesaria para definir qué pacientes se beneficiarán más de un tratamiento u otro. Por eso, la posibilidad de realizar un test capaz de determinar el estado mutacional de este gen supone un gran paso en el tratamiento oncológico personalizado».
Tratamiento
Este ‘tratamiento a la carta’ es posible gracias a que este gen ayuda a predecir el comportamiento biológico del tumor antes de decidir el tratamiento más adecuado para el paciente. De este modo, a pacientes a los que se ha detectado que sí tienen alguna mutación del gen KRAS, se aconseja no aplicar ciertos fármacos antineoplásicos (sustancias que impiden el desarrollo y proliferación de células tumorales malignas) porque no tiene efecto alguno cuando se da este tipo de mutación.
Con todo, al enfermo se le evita la enorme cantidad de efectos secundarios que puede provocar los tratamientos en personas en las que realmente éste no es efectivo. «Si el KRAS ha mutado, ciertos tratamientos van a ser inútiles. En cambio, si el gen no ha mutado, la terapia sí que es efectiva», señala el doctor Carlos Camps, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital General de Valencia.
Además de permitir seleccionar a los pacientes tributarios de tratamiento individualizado y de evitar tratamientos inútiles, este test supone «un importante ahorro económico a la Administración», señala el doctor Santiago Ramón y Cajal, jefe del Servicio de Anatomía Patológica del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, y añade: «La detección del estado mutacional del gen KRAS es un test pionero en el estudio de factores predictivos de respuesta a fármacos antitumorales y marca la línea de trabajo que llevará la Oncología en los próximos años».