El portavoz de la asociación acusa al gobierno valenciano de incumplir de nuevo el calendario de pago de la deuda con el sector
La huelga en las farmacias castellonenses está cada vez más cerca. Es lo que se desprende de las manifestaciones del portavoz de Farmacias Unidas, Mario Molina, después de que el Consell haya incumplido el calendario de pago que acordó para cubrir la deuda a final de año. Por ello, en el sector cunde un malestar cada vez más evidente que podría traducirse en una nueva jornada de huelga en el sector farmacéutico. Hasta la fecha, la conselleria ha satisfecho 7,5 millones de euros correspondientes a medio mes de marzo. Pero aún quedarían pendientes de cobrar los meses de abril, mayo, junio, julio y agosto, más la mitad del mes de marzo que aún no se ha abonado. En total 82 millones de euros. La semana pasada, el conseller de Sanidad, Luis Rosado, señaló que, en breve, el Ejecutivo autonómico abonaría 15 millones más, una cantidad insuficiente para los profesionales, que siguen sin poder hacer frente a la deuda contraída con los proveedores de medicamentos. “El Consell ha incumplido el calendario acordado desde el principio. Pagan cuando quieren y las farmacias no podemos seguir así. Las farmacias no pueden seguir financiando la Sanidad pública. La única solución es no dispensar medicamentos que no podemos costear”, declaró Mario Molina, portavoz de la asociación. Una situación que se va agravando para los profesionales cada mes que pasa. A las deudas de los meses anteriores se van uniendo las siguientes, por lo que la factura sigue creciendo y ahogando a las farmacias. “Estamos cada vez peor. Hemos creído que el Consell iba a pagarnos, pero el tiempo pasa y la deuda aumenta. Muchos negocios se están planteando el cierre y la mayoría ya piensa en otra huelga en el sector para conseguir que Sanidad se ponga al corriente en los pagos”, continúa Molina. Por su parte, elvicepresidente de la Generalitat, José Ciscar, aseguró recientemente que el Gobierno valenciano cubriría este mes “todos los pagos que tiene previsto”. Los profesionales aseguran que si no reciben pronto los atrasos podría darse un nuevo caso de desabastecimiento de fármacos, sobre todo de aquellos para enfermedades graves como el cáncer o la diabetes, que son los más caros.
