1.5.7.Terapia antiinfecciosa
Aminoglucósidos: Atraviesan la placenta pudiendo acumularse en tejidos fetales. Existe riesgo de oto y nefrotoxicidad fetal, pero menor de lo que se pensaba.
Antimicóticos: La anfotericina atraviesa la placenta y, aunque no es teratogénica (categoría B), ha de utilizarse con cuidado por los posibles efectos nefrotóxicos en la madre.
La griseofulvina y terbinafina están contraindicadas. Se recomienda la utilización de imidazoles y nistatina.
Antivíricos: Hace unos años se recomendaba evitar los fármacos antivirales durante el embarazo. Hoy día se consideran seguros el aciclovir y la zidovudina, es tanto éste último fármaco especialmente recomendado en mujeres infectadas con VIH, para evitar transmisión materno-fetal, aunque existe gran controversia sobre este tema.
Cefalosporinas: Son seguras (categoría B).
Cloranfenicol: No se han descrito malformaciones, pero puede existir riesgo de colapso cardiovascular (síndrome gris) especialmente en prematuros. Hay muchas alternativas.
Fluoroquinolonas: Relacionadas con la aparición de artropatias en animales de experimentación en las fases de desarrollo. Por eso, contraindicadas en embarazo.
Lincosanidos: Son seguros (categoría B).
Macrólidos: Los más seguros son eritromicina y azitromicina (categoría B).
Penicilinas: Son seguras (categoría B).
Sulfamidas: Relacionadas con la producción de kernicterus en recien nacidos, por eso estan contraindicadas en tercer trimestre.
Tetraciclinas: Contraindicadas. Alteraciones óseas y dentales, hipospadias, hernia inguinal e hipoplasia de extremidades.
Tuberculostáticos: Todos (pero, salvo casos aislados y anecdóticos de rifampicina y ciertas malformaciones, no parecen teratogénicos. Se recomienda, no obstante, la utilización de isoniacida y etambutol. El riesgo asociado con el tratamiento de la tuberculsosis es considerablemente menor que el asociado con la enfermedad no tratada. etambutol, isoniacida y rifampicina) atraviesan la placenta