El espectro solar ( radiación solar que llega a la tierra) comprende, diversos tipos de radiaciones que nos llegan una vez pasado el filtro de la atmósfera.

Básicamente está compuesto por :

56% de radiación infraroja IR (10000-800 nm.)39% de radiación visible (800-400 nm.)5% de radiación ultravioleta UV (400-200 nm.)UVA (400-320 nm.)UVB (320-290 nm.)UVC (290-200 nm.)

A causa del aumento del contenido energético, al disminuir la longitud de onda, se produce, un incremento de la capacidad química de reacción de los rayos UV, lo cual supone, aplicado al organismo humano, un aumento de los efectos fisiológicos.

 

7.1-A) Radiacion UV

La región UVA o UV cercano o de larga longitud de onda (320-400 nm):

– Penetra profundamente en la dermis, dañan el tejido conjuntivo, siendo la responsable a medio y largo plazo de fenómenos como la elastosis dérmica, fotoenvejecimiento, manchas (léntigos, cloasmas,……) y cáncer cutáneo. Hasta hace pocos años, se creía que la influencia de la radiación UV era muy escasa debido a su baja energía.

– Es la responsable de la pigmentación directa o inmediata, actúa sobre la melanina ya existente, oxidándola. Este efecto es pasajero y tras unas horas desaparece. La exposición prolongada puede dar lugar a procesos cancerígenos.

– Su poder para causar eritema es muy débil, por ello se dice que la radiación UVA no es eritematógena.

– Desencadena reacciones de fotosensibilidad y lesiona a la células de Langerhans (efecto inmune).

– Provoca la liberación de intermediarios inflamatorios (reacción de fototoxicidad).

– Formación de dímeros de pirimidina en el DNA; fenómeno que se lleva a cabo mediante la formación de radicales libres y la desnaturalización del contenido nucléico celular.

Dada la fuerte demanda por la población en el uso de solarium UVA, es importante hacer mención a lo siguiente:

a) La radiación UVA potencia los efectos nocivos del UVB y por lo tanto contribuye al fotoenvejecimiento y fotocarcinogénesis.

b) Contrariamente a lo que se indica a menudo en la publicidad (solarium), solo las radiaciones comprendidas entre 290-315 nm. (UVB), pueden proporcionar pigmentación rápida (en 8 – 15 días). Las radiaciones de longitud de onda mayor de 320 nm (UVA) poseen una energía demasiado débil y no conducen a la formación de melanina hasta transcurridos varios meses. Pero sin embargo pueden oxidar la ya formada produciendo un bronceado pasajero.

 

UV-B o UV media (290-320 nm):

• Presenta actividad antirraquítica.

– La enzima tirosinasa es estimulada por la presencia de radiación UVB y así se inicia una acelerada melanogénesis. La nueva melanina formada asciende a través de las dendritas que tienen los melanocitos hasta llegar a la superficie epidérmica. Su misión es absorber los rayos UV-B, lo que provoca la oxidación de la misma y por tanto, su oscurecimiento o «bronceado». Esto recibe el nombre de «Pigmentación indirecta» ya que en este caso, hay formación de nueva melanina.

– Estimulación de la mitosis de los queratinocitos. Que conduce a un engrosamiento del estrato córneo cutáneo, que actúa como defensa frente a la radiación.

-Eritema actínico: se manifiesta entre las 5 y 36 horas posteriores a la exposición solar, si bien las manifestaciones dolorosas suelen tener una cúspide hacia las 24 horas después de comenzar dicha exposición ( a las 24-48 h aparece edema y degradación celular). La longitud de onda máxima eritemática se sitúa en 308 nm. En insolaciones muy prolongadas, se produce un edema con vesiculación y ampolla con escamación superficial.

– Fotocarcinogénesis: en nuestros genes está determinado el parámetro máximo de incidencia de radiación UV que podemos llegar a soportar; sobrepasado este límite se multiplican las posibilidades de padecer cáncer cutáneo.

 

UV-C o radiación germicida (200-290 nm):

– Tiene poder germicida y es letal para la vida de los seres que poblamos la Tierra, pero afortunadamente queda detenida por la capa de ozono de la biosfera, no llegando hasta nuestra piel.

– Se caracteriza por sua cción eritematógena y por ocasionar destrucción del tejido: fotoqueratitis.

– Provoca quemaduras intensísimas.

 

7.1-B) Radiación Infraroja IR

La porción de IR que llega a la superficie terrestre atraviesa la epidermis, la dermis y alcanza la hipodermis, donde su energía transformada en calor, es absorbida. Para eliminar dicho calor, la piel actúa como órgano termoregulador, produciendo vasodilatación y sudoración ecrina. La consecuencia de la vasodilatación es el eritema térmico o IR.

Esta radiación es la responsable, junto con la UV, de la aceleración de los procesos de fotoenvejecimiento y potenciación de los fenómenos de degeneración y cáncer cutáneo.

Otro de los procesos inducidos por la acción conjunta de los rayos UV e IR, son las afecciones benignas como la cuperosis y varicosidades de los miembros inferiores, que son acentuadas por la acción calorífica de los IR.

 

7.1-C) Visible

No intervienen en los fenómenos de bronceado, pero pueden ser responsables, como algunas radiaciones UV, de fenómenos de sensibilización.