¿Qué es?
La dermatitis del pañal es una erupción que aparece en el área del pañal, afecta a la porción inferior del abdomen, genitales, nalgas y la porción superior de los muslos, especialmente expuesta a sustancias irritantes.
Es un problema frecuente en el niño en el primer año de vida, aunque también puede presentarse en niños mayores o adultos con incontinencia o parálisis de diversas causas, que necesiten usar pañales.
¿Cuáles son las causas?
La combinación de una serie de factores provoca una agresión continua en la piel que termina produciendo una alteración de la barrera cutánea, con áreas rojas en las zonas de mayor contacto con el pañal, que pronto se erosionan y se sobreinfectan por bacterias o, más frecuentemente, por un hongo llamado Candida albicans.
Como primera causa de esta dermatitis encontramos el exceso de humedad y fricción de esta zona que lleva a la maceración de la piel. En esto intervienen el contacto prolongado con la orina y las heces, la temperatura elevada de la zona, las enzimas fecales, detergentes potentes, antisépticos, bacterias y hongos. Como resultado aumenta el pH de la piel, con ello se activan unas enzimas, la lipasa y proteasa fecales, irritando la piel.
Otro de los factores que pueden influenciar la aparición de estas lesiones es la alimentación. Se ha demostrado que los bebes alimentados con lactancia materna presentaban un ph fecal menor y por lo tanto la acción irritativa también es menor, disminuyendo la incidencia de la dermatitis del pañal.
¿Cuáles son los síntomas?
El diagnóstico se realiza mediante la exploración física, en ocasiones es complicado para el pediatra, ya que la dermatitis del pañal puede asociarse a otras erupciones del área:
- Dermatitis seborreica
- Dermatitis atópica
- Dermatitis alérgica de contacto
- Psoriasis
¿Cómo se previene?
Las medidas preventivas de la dermatitis del pañal pueden resumirse en las siguientes:
– Aumentar la frecuencia de cambios del pañal, incluso durante la noche.
– Usar pañales desechables de calidad, que permitan la transpiración de la piel. La capacidad de absorción del pañal depende directamente de la cantidad de celulosa que contenga.
– Lavar la zona cubierta por el pañal de forma adecuada, sin olvidar los pliegues: utilizar preferentemente agua tibia sin jabón, ya que los lavados frecuentes con jabón pueden debilitar la barrera de protección natural que recubre la piel. En caso de usar jabón, se recomiendan los productos neutros, de tipo syndet, para pieles sensibles.
Al finalizar el cambio de pañal, no debe quedar ningún resto de jabón y hay que secar bien la zona.
– Las toallas húmedas desechables son muy prácticas, sobre todo cuando se está fuera de casa, pero hay que comprobar que no sean irritantes para la piel del niño. Se desaconseja su uso durante los episodios agudos.
– Los remedios caseros como el almidón pueden favorecer las infecciones por hongos.
– Si el niño tiene tendencia a padecer irritaciones, usar una pomada protectora para la piel a base de óxido de cinc (pasta Lassar).
– No utilizar pomadas con antibióticos, antifúngicos o corticoides si no han sido prescritas por el pediatra.
Tratamiento de la dermatitis del pañal
Además de cumplir lo recomendado sobre prevención, se deben potenciar las siguientes medidas:
Cambio de pañales
- Cambiar frecuentemente el pañal: el mejor pañal no es el más absorbente sino el que se cambia más.
- Procurar que el paciente se pase un rato cada día sin pañal, dejando secar la piel al aire.
Lavado
- Con cada cambio, lavar a fondo con agua tibia sin jabón (o con jabones de pH neutro), quitando resto de cremas que pueden haber quedado. Secar muy bien con una gasa o tela. Incluso puede secarse con un secador de pelo con aire frío.
- No emplear toallas húmedas desechables ni paños en la piel ya irritada porque, además de dolerle, aumentarán la irritación de la piel.
Ventilación
- Dejar con la piel al aire tanto tiempo como sea posible, acostando al niño sobre un empapador o toalla absorbente extendidos.
- Usar pañales más grandes o ponérselos más holgados. También se les pueden hacer pequeños orificios que permitan la entrada de aire.
Pomadas
- Las pomadas nunca se deben considerar el remedio fundamental. Para la curación no sólo no es imprescindible su uso, sino que hay que tener en cuenta los otros puntos del tratamiento.
- En la farmacia hay una gran variedad de marcas comerciales. Se recomiendan las formuladas con vaselina y óxido de cinc. La pasta Lassar resulta idónea.
Si la dermatitis persiste, cambie de tipo de pañales o de jabon. Si se agregara una sobreinfección con un hongo, su pediatra le indicara una crema con derivados imidazólicos tópicos. En casos más severos se pueden utilizar corticoides de baja potencia (Hidrocortisona al 1%), en tratamientos limitados a no más de una semana. No utilizar corticoides de alta potencia.
