El tratamiento

La finalidad del tratamiento anticoagulante (ACO) es evitar la propagación del trombo por las venas de las piernas o su fragmentación (embolia pulmonar), evitar o atenuar el síndrome postrombótico y las recidivas de la trombosis.

El tratamiento anticoagulante es diario, muchas veces de por vida y cuyo objetivo es disminuir la eficacia de la coagulación normal para evitar trombosis, pero sin provocar un peligro grande de hemorragias.

Los problemas del tratamiento vienen derivados de la necesidad de vigilar y ajustar las dosis de forma periódica en cada pacientes, mediante análisis de sangre (INR), requiriendo controles regulares y frecuentes porque:

  • Su ventana terapéutica es estrecha: la distancia entre la dosis eficaz necesaria y la dosis peligrosa es pequeña.
  • Hay una gran variabilidad en la respuesta individual. Esta dosis no es constante y puede con variar la: dieta, medicamentos, enfermedades asociadas, cambios del metabolismo, etc.
  • Tiene múltiples interacciones con otros fármacos.
  • Al ser un tratamiento oral, depende del estado del tubo digestivo y de la capacidad de absorción.
  • Tiene dos tipos de complicaciones potenciales graves:
    – Hemorragias mayores
    – Trombosis o embolias

 

El control del INR

Los ACO (Sintrom®) no se administran en todos los pacientes con insuficiencia cardiaca, sino sólo en aquellos que presentan un riesgo elevado de trombosis o embolias por padecer arritmias cardiacas, tener prótesis cardiacas metálicas o por otras causas diversas. 
El Sintrom se usa principalmente en los pacientes con fibrilación auricular, ya que a consecuencia de la arritmia se pueden formar coágulos. También es necesario su uso en los pacientes con prótesis valvulares metálicas, para evitar la formación de coágulos en la prótesis. Cuando existe una trombosis venosa profunda también se emplean los ACO para disolverlos, y prevenir que se suelten (émbolos) y viajen hasta los pulmones produciendo una embolia pulmonarPacientes con ciertas enfermedades cardiovasculares con afectación de las válvulas cardíacas o con corazones dilatados.El Sintrom tiene el inconveniente de que no se puede administrar en una dosis fija, sino que hay que realizar analíticas con cierta frecuencia para conocer cómo de anticoagulada está la sangre. El control del Sintrom se hace mediante un parámetro llamado INR. Si la dosis de Sintrom es insuficiente, la sangre tendrá una coagulación normal (INR bajo), riesgo de trombosis. Si la dosis es elevada (INR alto), la sangre estará muy anticoagulada y habrá riesgo de hemorragias. Ciertas enfermedades de la sangre pro-trombóticas.

El control analítico se realiza midiendo el “tiempo de protrombina” (TP). El resultado se expresa como INR (ratio internacional normalizada), que es el cociente (división) entre el TP de paciente en tratamiento y el TP teóricamente normal (en personas sanas sin TAO). 
El TP normal es de unos 10-12 segundos.

  • Por ejemplo: 
    una INR Sintrom = 3.0 significa que el TP del paciente es 3 veces más largo que el normal, es decir de unos 30-36 segundos.
  • A cada tipo de enfermedad o motivo para el TAO le corresponden unos valores óptimos de INR, que garantizan los objetivos fundamentales
    – Prevenir trombosis (eficacia)
    – Sin provocar hemorragias (seguridad)

 

Índices recomendados (INR diana)

Variarán según la causa que motivó el tratamiento anticoagulante

INR
Fibrilación auricular 2,0-3,0
Prótesis valvular aórtica 2,0-3,0
Prótesis valvular mitral 2,5-3,5
Prótesis valvular tricúspide 2,5-3,5
Prótesis múltiples 2,5-3,5
Tromboembolismo venoso 2,0-3,0
Otras 2,0-3,0

 

 

 

 

 

 

Nota: Puede haber excepciones particulares a estos niveles generalmente establecidos. 

El riesgo de trombosis o embolias aumenta si la INR está por debajo de 2,0. Cuanto más se acerca a INR = 1,0, mayor riesgo. Una INR = 1 significa que en ese momento el paciente no está anticoagulado en absoluto.

El riesgo de hemorragias aumenta si la INR está por encima de 4. Cuanto más alto es el valor INR, mayor riesgo de sangrado.
Los valores de INR entre 2 – 4 son los que tienen un menor riesgo conjunto de trombosis o hemorragia.
El riesgo de complicaciones aumenta con una mala calidad de los controles o con controles excesivamente espaciados en el tiempo.

Preguntas frecuentes