Dolor severo, punzante y transitorio, que se experimenta en el oido, base de la lengua, fosa amigdalina o dabajo de la mandíbula. El dolor se provoca generalmente al tragar, hablar y toser y puede remitir y recidivar de la misma manera que la neuralgia del trigémino. Es menos frecuente que esta y comienza sobre los 50 años. El dolor es unilateral e intenso, agudo, repentino, punzante, o en ocasiones, quemante. Hay casos en los que ambas entidades coexisten. El tratamiento es similar al de la neuralgia.