Transmisión: deportes acuáticos y al aire libre.
Localización: zona expuesta al sol.
Síntomas sistémicos: no existen.
Tratamiento: ropa protectora y fotoprotección. Antihistamínicos y corticoides.
Es una lesión aguda de la piel producida por la radiación solar ultravioleta. En nuestro medio es una de las lesiones agudas más frecuentes. Es el problema cutáneo más frecuente en los deportistas que practican deportes al aire libre, como los acuáticos y los de montaña, especialmente el esquí.
Los atletas que practican deportes al aire libre reciben dosis de radiación UVA elevadas debido a los programas de entrenamiento y competición. En los deportes alpinos se suman la altura que condiciona una mayor dosis de radiación UVA y la reflexión de sobre la superficie de nieve o hielo. La exposición extrema a la radiación UVA en los deportes al aire libre como el esquí, el montañismo, el ciclismo o el triatlón ha sido documentada en varias series de estudios dosimétricos.
La sudoración profusa por el ejercicio físico puede contribuir al daño cutáneo relacionado con la radiación UVA dado que aumenta la fotosensibilidad, facilitando el riesgo de quemaduras solares.
Las actividades recreativas en la playa se asocian a un aumento del riesgo de carcinoma basocelular, mientras que los deportes de montaña se les relaciona con un aumento del riesgo de carcinoma escamoso.
Además de la exposición solar, la inmunosupresión inducida por el ejercicio puede aumentar el riesgo para cáncer cutáneo no melanoma y melanoma en los atletas. Con frecuencia, el conocimiento que tienen los deportistas sobre el riesgo de la exposición solar es escaso. Los medios de protección, tales como evitar el entrenamiento y la competición en circunstancias de alta radiación solar, escoger ropa adecuada, y aplicar protectores solares resistentes al agua necesitan todavía una mejor difusión en los colectivos de deportistas al aire libre.

