Transmisión: nadadores.

Localización: difusa.

Síntomas sistémicos: no existen.

Tratamiento: jabones con pH ácido. Cremas emolientes. 

La causa es una combinación de la dilución del sebo natural y del efecto del gradiente osmótico producido cuando el cuerpo se sumerge en el agua, perdiendo la hidratación de las capas cutáneas más externas. Ocurre principalmente en los meses de invierno y se exacerba con baños prolongados con agua caliente y con jabones líquidos comunes suministrados en los vestuarios de las piscinas, después de nadar, que se añade en muchos casos a la ducha diaria casera.

La prevención y el tratamiento de la xerosis van, obviamente, encaminadas a cualquier medida que evite la pérdida del sebo natural de la piel y que añada una película protectora basada en un aceite sintético que mejore la rehidratación de la epidermis. 

También es aconsejable limitar las duchas tras nadar en la piscina a un lavado rápido con un aceite de baño o ducha con agua templada o poco caliente. La aplicación posterior de una loción o crema hidratante es muy recomendable.

Xerosis nadador