Es una de las formas más frecuentes de urticaria física. Se caracteriza por una erupción pruriginosa generalizada de habones múltiples de 1 – 3 mm de diámetro, rodeados de halo eritematoso que se desencadena a los pocos minutos de una exposición al calor, una situación de tensión emocional o un ejercicio enérgico.

El mecanismo patogénico no se conoce con certeza, pero éste parece obedecer a trastornos intrínsecos a nivel celular que permiten una liberación de mediadores (histamina) ante la presencia de acetilcolina procedente de las fibras nerviosas colinérgicas.

Suele afectar a jóvenes adultos. A los 5 min de un ejercicio intenso, calor o situación de estrés, presentan habones pequeños  de 1 – 3 mm, pruriginosos, múltiples y monomorfos con gran halo eritematoso, preferentemente en región superior del tronco, cuello y miembros superiores. La erupción suele remitir espontáneamente al cabo de los 20-60 minutos. A veces el componente eritematoso puede predominar con presencia de muy pocos habones. En formas leves el paciente sólo experimenta prurito como respuesta al ejercicio o calor pero sin cambios visibles en la piel.

urticaria colinérgica

 

Por el contrario, en las formas severas, éstas pueden acompañarse (aunque infrecuentemente) de síntomas sistémicos, lagrimeo, salivación, diarrea (síntomas colinérgicos). O bien las lesiones pueden coalescer con formación de angioedema en la cara o tronco. En algunos pocos casos estos se acompañan de broncoespasmo; no obstante, esto puede ser debido a una asociación de urticaria colinérgica con asma inducido por el ejercicio. Por último, la anafilaxia inducida por el ejercicio puede ser una manifestación de la urticaria colinérgica. La historia natural de la enfermedad suele ser hacia la mejoría, con un promedio de duración de unos 7 años, (aunque hay casos con más de 20 años).

La urticaria colinérgica puede darse asociada con la urticaria afrigore, urticaria facticia o con la urticaria acuagénica.

Como tratamiento, el fármaco de elección es la hidroxicina respondiendo frecuentemente con dosis de 75 – 100 mg/día (máximo 200 mg/día). El ketotifeno puede también ser eficaz.

El enfriamiento rápido de la piel (aplicación de agua fría) al comienzo de un episodio puede remitirlo.

Una tolerancia puede conseguirse mediante un programa de ejercicio o baños calientes que induzcan períodos refractarios.

Para las formas rebeldes, el danazol ha demostardo ser muy eficaz.