La falta de información es una de las causas principales que aducen los pacientes para no acudir a la farmacia

Unos 200 millones de los 973 millones de recetas que se dispensaron el pasado año en nuestro país, no  llegaron a comprarse, a pesar de que todas ellas constan en la historia clínica de los pacientes. Este apunte y otros como el que sitúa a España a la cabeza mundial de consumo de medicamentos solo por detrás de Estados Unidos, se desprende del último informe de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS).  En boca del editor de este informe, el doctorFrancisco Hernansanz, estos datos son consecuencia directa de la sobreprescripción de la que hacen gala algunos profesionales, que hace que los pacientes se vean «desbordados por la cantidad de medicación que deben tomar». Según este experto, la presión asistencial favorece que los médicos prescriban más y que además dediquen menos tiempo a informar a sus pacientes sobre el uso e indicación de los fármacos -según el informe, un 31% de los pacientes asegura que no recibe nunca o casi nunca información al respecto por parte de sus médicos-.

Como medida correctiva a esta situación de recetas no satisfechas, el informe propone identificar qué prestaciones no son coste-efectivas o no dan beneficio y que estas dejen de ser financiadas.