El pasado jueves, tras tres días de feria, cerró las puertas Infarma 2012. La mayoría de los expositores se marchó contenta por el trabajo realizado por la organización y sobre todo por la comodidad de haberla celebrado en el recinto ferial Ifema.

La encargada de clausurar Infarma 2012, par la que han pasado cerca de 23.000 visitantes, fue Pilar Farjas, secretaria general de Sanidad del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, quien reclamó el compromiso de los ciudadanos, profesionales y gestores para asegurar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS) “sin mermar su calidad, con rigor y austeridad del gasto, para garantizar las prestaciones públicas”. Durante su intervención, Farjas pidió así el compromiso de los usuarios, para “ser corresponsables de su salud”; de los profesionales, “para seguir cooperando, ya que una gran parte del gasto depende de las microdecisiones que adopten”; y de los gestores, “para garantizar la eficacia de los recursos”.

 

La número dos del Ministerio recordó las decisiones adoptadas por el Gobierno para lograr un pacto sanitario que se traduzca en una ley de servicios básicos. Otro elemento fundamental de la hoja de ruta diseñada por Sanidad es avanzar hacia un nuevo modelo de prestación farmacéutica, “con medidas que nos aseguren el acceso a los medicamentos”, entre las que Farjas destacó la central de compras, el impulso de los genéricos, “para alcanzar el promedio europeo”, y el establecimiento de un marco previsible para el sector farmacéutico. Dentro de este proceso, subrayó el papel de las oficinas de farmacia como “actores prioritarios” en la sostenibilidad del SNS. Asimismo, señaló que el Gobierno está adoptando las decisiones necesarias para asegurar el pago de los proveedores, con el fin de que el sector vuelva a ser “un motor de crecimiento y un agente activo del servicio público que más valoran los ciudadanos”.

 

 En el acto de clausura también participaron el presidente de FarmaindustriaJordi Ramentol; la presidenta del Consejo General de Colegios FarmacéuticosCarmen Peña, y el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de MadridAlberto García Romero. Ramentol dejó claro que “es necesaria una visión global de las autoridades sanitarias para preservar el valor económico del sector farmacéutico en su conjunto”.  De acuerdo con lo que expresó, los efectos económicos de las últimas medidas farmacéuticas adoptadas por el Gobierno en 2010 y 2011 han tenido un impacto económico muy alto en el sector en términos de empleo o de inversión en I+D, ya que la facturación de recetas disminuyó en un 8,8% en 2011 y en 2012 se espera que la caída sea del 11%. El responsable de la industria innovadora advirtió que la facturación seguirá siendo negativa hasta 2015 sin tomar más medidas de control, según la consultora IMS.

 

 Peña reconoció el difícil momento que atraviesa la farmacia. “Cuando la industria se constipa, la farmacia coge una neumonía”, dijo. Peña también lamentó que las reglas de juego hayan cambiado tanto en once años y que el modelo se haya fragmentado en 17 sistemas. Igualmente, defendió el papel asistencial de las farmacias al asegurar que “la farmacia es la puerta de entrada y también de salida del paciente en nuestro sistema de salud” e insistió en las bondades de una red de farmacias “única en el mundo que permite que el 99% de la población pueda ir andando a la farmacia, con un farmacéutico independiente al frente, que no se deslocaliza cuando vienen los problemas”.

 

 Por último, García Romero instó a los farmacéuticos a involucrarse en el desarrollo de una nueva cartera de servicios, ya que, en su opinión, “si no somos capaces de introducir cambios en el modelo, nos meteremos en un callejón sin salida”. García Romero anunció la creación de distintos grupos de trabajo para que los propios farmacéuticos identifiquen qué servicios pueden ser más útiles para buscar con la administración el modo de remunerarlos y de que se conviertan en una fuente de ingresos para el sector.