El beneficio bruto podría caer hasta un 20% más que en 2011.
Es necesario impulsar un proyecto para definir un nuevo modelo de oficina de farmacia, que sea participativo de todos los colegiados, transmitir sus propuestas y generar un entorno colaborativo mediante la creación de grupos de trabajo». Éstas fueron las conclusiones de Alberto García Romero, presidente del COF de Madrid tras la presentación del Informe económico: el futuro de la oficina de farmacia presentadopor los COF de Madrid y Barcelona, la semana pasada en Infarma y elaborado por PriceWaterHouseCoopers (PWC).
Esta necesidad surge de las desalentadoras previsiones que se desprenden del informe. Manuel Carrasco, director de PWC, puso sobre la mesa datos que vaticinan un futuro lleno de retos que afrontar para el farmacéutico. La suma de dificultades con que se encontrará puede resumirse en la disminución de entre el 4 y el 20 por ciento del beneficio bruto de las oficinas de farmacia en 2012 con respecto al año anterior.
Pero, ante las previsiones, ¿qué pueden aportar las oficinas de farmacia? Francesc Pla, vicepresidente del COF de Barcelona, recordó algunas posibles acciones de mejora que ya se están debatiendo, como tomar como referencia farmacias potentes enfocadas al mercado de la parafarmacia, carteras de productos concertadas con la sanidad pública, ofrecer servicios «comprables» en la oficina de farmacia, cambiar la estructura de titularidad o cambiar el modelo retributivo.
NUEVOS TIEMPOS
El nuevo modelo de oficina de farmacia deberá ser capaz de adaptarse a una situación económica complicada. Carrasco anunció que «uno de los retos viene marcado por el envejecimiento de la población y enfermos crónicos, ya que prevé que el 40 por ciento de la población adulta va a estar afectada por enfermedades crónicas en 2049».
Este dato dificulta aún más la sostenibilidad del sistema sanitario actual, que, según explicó Carrasco, continúa haciendo lo posible por disminuir el gasto farmacéutico desde 2010 «mediante políticas, procedimientos de compra agregados, soluciones de innovación como la incorporación de tecnologías de información y comunicación y la tarjeta sanitaria, así como las estrategias educativas e informativas de concienciación al ciudadano». La consecuencia de estas medidas, dijo, continuará en 2012, con una mayor caída del gasto farmacéutico.
AUMENTO DEL GASTO
Carrasco destacó el aparente aumento del gasto sanitario que se ha producido en los últimos años con respecto al PIB cuando en realidad hay desaceleración. «El gasto farmacéutico supuso un 1,8 por ciento del PIB en 2009», puntualizó Carrasco.