Advierte de que el gravamen impuesto sobre la farmacia por el RDL 5/2000 se debe derogar
Eduardo Ortega Socorro. Santander
Para Carlos González Bosch, presidente de Cofares, la situación de la oficina de farmacia y los actores comerciales es dramática. “Para empezar, el mercado de fármacos está roto. Y lo está por una serie de medidas descontroladas que se han ido tomando y solapando incluso con gobiernos de signos diferentes y que nos han llevado a una situación de mercado caótica en la que nos encontramos”.
Carlos González Bosch, en Santander. |
Asimismo, advierte de que, en entrevista concedida aRedacción Médica durante la celebración del Encuentro Cartera de Servicios en las Oficinas de Farmacia organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (con el patrocinio del Instituto de Formación Cofares y la Fundación Anefp) en Santander, “no puede existir una política de precios más bajos, mediante la que se bajan mensualmente los precios, junto a una política de precios menores y a otra de precios de referencia que cambian cada tres meses… y, en cambio, ninguna respecto al valor del medicamento, cuyo precio ahora mismo no recompensa y en el que no se tiene en cuenta el valor del fármaco”.
Precisamente, ante el momento actual, indica que se deben derogar las tasas que pesan sobre la farmacia aprobadas mediante el RDL 5/2000 y aún en vigor. “La situación es diferente y las políticas han cambiado. No debieran existir en este momento y han dañado gravemente la estructura económica de la oficina de farmacia”.
“Mi esperanza”, continúa, “es que el sector reaccione y que lo haga reivindicando aquello que se debe hacer para que no lo arruinen. Apretarse el cinturón siempre sin reclamar no es una buena decisión. Por eso Cofares se ha posicionado respecto a esta cuestión, porque al fin y al cabo es una gran empresa, la primera empresa sanitaria del país, pero no es una institución representante de compañeros. Cuando Cofares dice que algo va mal y que falla en aspectos básicos es porque esto es así. Y quiero creer en la capacidad de reacción de mis compañeros y de las instituciones que representan de cara a la toma de medidas”.
Con todo, asegura que “si hay que reconvertir Cofares porque el modelo es inviable para crear otra Cofares, que no quepa la menor duda, lo haremos”.
Cambios en la distribución
La distribución tampoco es ajena a los cambios que vive el sector causados por los problemas financieros. “La situación actual va a impulsar una política de ahorro de costes que va a estar definida por un menor número de servicios a la farmacia y, lógicamente, la eliminación de rutas que no son rentables. En consecuencia, este proyecto asistencial que representa la farmacia española, y por tanto su capilaridad, corre peligro”.
“Lo que yo digo”, prosigue el presidente de la cooperativa de distribución, “es que en España tenemos un modelo muy vinculado a una actividad asistencial que es muy eficiente, que está muy capilarizada y que llega a todos. Y esto es lo que estamos en trance de perder”, lamenta. “No estaría tan preocupado a pesar de la situación si supiera que trabajamos en una alternativa, pero que yo sepa no lo estamos haciendo. Lo que pido al sector, y de alguna forma le sensibilizo, es que se genere sus propias alternativas, porque el escenario económico va a impulsar una falta de viabilidad que a mí me preocupa”.
Concentración “imprescindible”
En cambio, considera que el proceso de concentración de empresas de distribución que se ha acentuado durante el último año es “imprescindible. Nosotros hemos seguido durante los últimos años políticas de concentración y hemos intentado llegar a acuerdos con diferentes empresas que podían resultar interesantes para nuestro desarrollo. Creemos que aún queda mucho por hacer al respecto en el sector”.
Entonces, ¿la crisis no es la causante de estas operaciones? “Creo que aunque no hubiese habido crisis, esta concentración de empresas hubiera sido necesaria. La diferencia estriba en que no es que ahora sea necesaria, sino que es imprescindible, porque las economías de escala en momentos como este son básicas a la hora de poder activar políticas de costes y políticas de crecimiento. Si el crecimiento está vetado por medidas administrativas, las medidas de ahorro de costes sólo son eficientes si se llevan a cabo en economías de escala. Y eso sólo es posible con empresas que tengan suficiente masa crítica”.

